Colombia en llamas es ideal para seguir estancados


Se que este medio de comunicación no es para hablar de noticias del día a día, del acontecer político, económico y del orden público; pero nosotros como medio colombiano debemos también estar para nuestros compatriotas, son momentos difíciles los que se han vivido por tres semanas de protestas – vandalismo, saqueos y pérdidas – que la verdad se debe decir son incalculables.

Porque muchos, las catalogan como económicas y materiales, pero en verdad, van más allá de números, porque se han perdido vidas, se han roto familias y se pierde la esperanza, por un sin fin de errores que se han cometido sistemáticamente en Colombia.

Se que muchos jóvenes luchan por un futuro mejor para todos nosotros, la pregunta es ¿Lo están haciendo adecuadamente?

Hablamos de un país que tiene un subdesarrollo, en todo, en infraestructura, en educación, en desarrollo social, rural y muchas más que no se lograrían enumerar.

Todo lo inició la Reforma Tributaria, el florero de Llorente, si fuera 1810, pero no nos sentamos a pensar y a ver el verdadero problema, queremos cambiar la corrupción y el mal manejo del país, atacamos a un presidente, Bueno o Malo, no es el punto, ya que el hace proyectos para ser presentados y evaluados por un Congreso, el cual delimita las funciones del mandatario, esos senadores y representantes, que se ganan millonadas anuales y que le cuestan al erario público, el cual, está soportado por las entradas de dinero que pagamos todos y cada uno de los colombianos.

Entonces desde este punto de partida es así como se deben hacer las cosas, paralizando un país que está muy golpeado por la pandemia, el bienestar social que se ha otorgado en el último año, deja cifras muy bajas en la nación y deben seguir financiando toda la infraestructura, y los recursos se agotan, sí hay déficit, por los robos continuos en obras, compras y demás artimañas de los politiqueros del país.

Pero, si seguimos dañando la infraestructura, no va haber más gasto público, los dineros que se debían invertir en otros programas, no van a tener que ser destinados al arreglo de los daños, y vamos a estar peor que al inicio del paro.

El problema es de raíz y no lo hemos abarcado los ciudadanos de la mejor forma, el problema es las viejas mañas, el anquilosamiento de los políticos en sus cargos y burocracia, el sobrecupo de congresistas, en un país que no tiene tanto presupuesto y la falta de consciencia de todos los electores para castigar a los que hacen mal las cosas.

De los que piensan en que voy a recibir a cambio si voto por X o Y político, al vender nuestro voto o simplemente porque no pensamos en que mi voto haría la diferencia, cuantos de los que hoy reclaman ese cambio votaron, y cuántos de esos electores, lo hicieron de forma honesta, recapacitando y estudiando las hojas de vida de los que estaban eligiendo.

El poder está en el pueblo, no lo digo en el socialismo… porque tenemos muchos ejemplos que nos dan una luz de lo que podría ser, debemos entender el término democracia, para poder saber que estamos en medio de un Estado de Derecho, y que hay, y existen mecanismos en nuestra Constitución que ayudan a este problema, que tenemos el poder de cambiar el futuro del país si nos unimos desde la ley, desde la protesta pacífica y no incendiaria, que se oculta en las sombras para hacer el mal en medio de la bendición de la revuelta.

Exijamos a nuestros elegidos, y premiemos a quien lo hace bien y castigamos a quien no lo hace o sigue con las mañas del oportunismo… pero no destrozamos el país que tenemos, no le sigamos el juego a los de uno u otro lado enfrentándonos por unas banderas o ideales, que al final no nos representan y si sacan partido de la hoguera que encienden.

Es la hora de pensar en un futuro con elecciones reales de quien me representa mejor los intereses y quien lo ha hecho bien, es hora de trabajar en pro del desarrollo y la reconstrucción de sociedad y de política.

CESAR BOTERO / EDITOR

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